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7 criterios que te ayudarán a crear un clóset consciente

Al realizar mis asesorías me di cuenta que muchas mujeres no saben realmente o nunca se han preguntado qué es un clóset consciente. Para mí tiene varias características que se entrecruzan entre sí, porque están íntimamente relacionadas en un todo. Es como si se tratara de un ecosistema donde cada pieza es importante para el funcionamiento de toda la unidad. Voy a intentar separar cada parte pero aviso que se repetirán algunos conceptos ya que es difícil mantenerlos 100% separados.

1. Sustentabilidad: el criterio principal

Con este criterio me voy a fijar en 3 objetivos principales que debe cumplir el clóset: 

  1. Conservar los recursos naturales y bajar el impacto ambiental
  2. Respetar las condiciones laborales de los trabajadores de la industria textil
  3. Incentivar una economía más justa

Conservar los recursos naturales y bajar el impacto ambiental significa optar por marcas que…

  • venden tejidos orgánicos, reciclados o mono-materiales
  • venden prendas que hayan sido teñidas con tintes naturales
  • venden prendas de  materiales reciclados y reciclables
  • venden prendas de calidad para alargar su vida
  • venden prendas de marcas que usan eficientemente los recursos para reducir la contaminación (su huella de carbono): reducir el gasto energético en fábricas, utilizar productos libres de tóxicos, transportar las prendas de forma eficiente.

Respetar las condiciones laborales de los trabajadores de la industria textil significa optar por marcas que…

  • respeten la prohibición de la explotación infantil
  • dispongan de condiciones laborales seguras para sus trabajadores 
  • cumplan con la regulación de 8 horas máximas de trabajo diario
  • favorzecan la igualdad entre hombres y mujeres
  • paguen sueldos dignos a sus trabajadores

Incentivar una economía más justa en la que…

  • ayudo a reducir el consumo, comprando de forma consciente, vendiendo o donando la ropa en desuso
  • ayudo a que el reparto de riqueza a nivel mundial más justo, optando por diseñadores locales, empresas pequeñas, productos hechos a mano, etc. 

Uno podría preguntarse: ¿pero cómo voy a incidir yo en todo eso? ¿¡Si solo somos una mujer más!? 

Buen punto. Y la respuesta que he encontrado hasta ahora es: cada decisión que tomo a diario incide en el mundo que estoy creando. Es decir, mis decisiones forman mi mundo a futuro por pequeñas que sean. Por eso, creo que es importante educarse en este sentido para tomar conciencia y actuar según eso. 

Claramente esto no es algo que se logra de la noche a la mañana, pero si va a generar un impacto directo en mi entorno. 

2. Orden: el criterio que ayuda tomar conciencia de lo que tengo

El realizar un orden exhaustivo de mi armario me permite hacer un diagnóstico de lo que poseo, lo que me hace falta, lo que me sobra, lo que está en mal estado o inservible. Reviso, por lo tanto, la cantidad, la calidad y el tipo de prendas que tengo. Eso me ayuda a confeccionar un inventario que me permite planificar de forma eficiente mi clóset. 

Un clóset ordenado es además un clóset bello porque me transmite claridad y calma ya que sé exactamente dónde se encuentra cada prenda. Y con esto paso de inmediato al siguiente criterio:

3. Belleza: el criterio más sutil pero intenso

Cuando tengo solamente ropa que me gusta, cada vez que abra el clóset mi vista se deleita y eso me genera emociones positivas. Me levanta el ánimo, me abre el corazón y mi disposición a escoger las prendas es altamente positiva. Eso genera la belleza. 

Fíjense cada vez que ven una flor o un cuadro que encuentran bello, ¿qué les pasa en su interior? ¿Se han dado cuenta como se eleva nuestra vibración o estado de ánimo? El realizar la curatoría de nuestro clóset entonces no sólo tiene que ver con que esté ordenado y sea eficiente, sino que también con que pueda reflejar la belleza que llevo dentro de mi hacia afuera. Y eso me conecta de inmediato con algo muy profundo, eterno y sutil. 

4. Eficiencia: el criterio lógico – matemático

Yo le llamo el criterio lógico – matemático porque es el que me cuestiona si efectivamente uso las prendas que tengo. Si o no. No hay intermedios. Si no las uso, ¿para qué las guardo? ¿Por qué no mejor las vendo o dono a personas que sí les van a dar un mejor uso? También me cuestiona si la ropa que tengo me queda bien, es decir, son de mi talla. ¿Para qué guardar unos jeans que me aprietan y no me pongo nunca porque son incómodos? ¿O ese vestido ancho que es demasiado grande para mí? Si me queda bien, se queda. Si no, le servirá a otra persona mejor que a mí.

Ahora, naturalmente, hay prendas que tienen un valor emocional, los llamados “Tótem” (un concepto que usaba una clienta que me encantó e incorporé). Con estas prendas el llamado es volverse creativas y adecuarlas de tal manera que puedan ser usadas o que estén a la vista. Lo que no puedo permitir, es que vuelva a la oscuridad del armario, llenándose de polvo. En un futuro artículo les entregaré ideas de qué hacer con estos tótem 😉

5. Coherencia: el criterio fashion y estratégico

Si tengo un clóset lleno de ropa pero que no combina entre sí, no me sirve de mucho y demuestra que mis adquisiciones no han sido muy conscientes sino más bien impulsivas. Puede que haya comprado prendas únicas y super estilosas pero si no las puedo usar, no me sirven de mucho.

Escoger ropa es entonces una decisión estratégica que se basa en el autoconocimiento (¿qué colores, formas y estilos me gustan y sientan mejor?) y de conocimiento básicos sobre combinación de colores y formas. Lograr un clóset coherente no es tan difícil si entendemos que no es necesario poseer una gran cantidad de ropa, lo cual me lleva al próximo criterio. 

6. Minimalismo: el criterio del “menos es más”

Aprender a vivir con lo justo no significa vivir en la carencia. Todo lo contrario, significa vivir con lo que te hace feliz, usas y valoras. Tener un clóset minimalista es entonces la expresión máxima de eficiencia, coherencia, belleza, orden y sustentabilidad. 

Cada decisión que he tomado ha sido a conciencia porque opto por prendas que me hacen feliz, que efectivamente uso y valoro. Al tener menos ropa, me vuelvo creativa en su uso, encuentro nuevas combinaciones y si integro una pieza nueva, pienso antes con qué la puedo usar. Entonces me convierto en una verdadera estratega de mi clóset porque sé qué es lo que tengo y qué me puede aportar.  

7. Autoconocimiento: el criterio que me conecta conmigo misma

Al momento de decidir qué ropa uso, voy a optar por prendas que saquen lo mejor de mi, que me hagan sentir bien y que expresan mi ser. La ropa siempre va a comunicar algo. Lo quiera o no. Me importe o no. ¿Entonces por qué no usar esto a mi favor? 

Pero para eso debo conocerme tanto por fuera como por dentro. Un clóset consciente requiere que primero yo tome conciencia de mi misma para poder decidir en función a esa conciencia. Sin autoconocimiento es imposible crear un clóset consciente.

Esto implica saber de imagen personal (colorimetría, morfología, estilo) y, también, de mi estilo de vida, de mis valores y prioridades. Dependiendo entonces de eso, voy a elegir las prendas para mi clóset consciente. 

Tu clóset, un ecosistema

En conclusión, este ecosistema llamado “clóset consciente” se compone de varios criterios que están estrechamente ligados el uno con el otro. La sustentabilidad, la eficiencia, el orden, la belleza, el minimalismo, la coherencia y el autoconocimiento conforman este ecosistema consciente, basado en el respeto por el entorno, las personas y por uno mismo. 

¿Y a ti – te gustaría armar tu clóset consciente? ¡Inscríbete en el newsletter para recibir consejos y datos para ir armando tu clóset consciente, además para acceder a información sobre las clases y workshops online!

Fran

Atenea, la diosa de la razón y la estrategia

¿Quién es?

Protectora de Atenas y las artes y habilidades, es el arquetipo por excelencia de las mujeres que valoran la razón por sobre todo. Atenea es la mujer lógica por excelencia y que vive para su trabajo.

¿Cuáles son sus características?

Atenea es otra de las 3 diosas vírgenes (Hestia, Atenea y Artemisa), lo que significa que su vida no depende de otro para sentirse completa. Ella hace posible que una mujer esté motivada por sus propias prioridades. Se diferencia de las otras dos diosas vírgenes en que ella sí busca la compañía de hombres, sobre todo poderosos,  ya que disfruta estar en medio de la acción y del poder masculino. 

Su actitud es de “no me interesa el lío emocional”, que permite a una mujer relacionarse con hombres colegas o compañeros, ser su confidente, sin desarrollar sentimientos eróticos o intimidad emocional.

Esta diosa proporciona a las mujeres la capacidad de recorrer su camino de manera eficaz en situaciones en que son importantes las consideraciones políticas o económicas. La inteligencia está orientada hacia lo práctico y lo pragmático. 

¿Cuáles son sus dificultades?

Las mujeres de este arquetipo sienten poca simpatía por las personas perdedoras, oprimidas o rebeldes. Les gusta estar cerca del poder y suelen apoyar el status quo y aceptar las normas establecidas como líneas de conducta. Las defensas intelectuales evitan a una mujer así sentir dolor, tanto el propio como el de los demás. 

En extremo, estas mujeres no tienen acceso a la gama ni a la intensidad de las emociones humanas. Las mujeres Atenea pierden la experiencia de estar plenamente en su cuerpo, por lo que la sensualidad es un aspecto desconocido para ellas, debido a que su razón la ponen “por encima” de los instintos maternales, sexuales o de procreación. 

¿Cómo integrar este arquetipo de forma sana?

El desafío es desarrollar el potencial de profundidad espiritual o emocional realizando el esfuerzo de escuchar a otros compartiendo sus emociones y experiencias significativas. Tomarse tiempo para sí misma, realizando actividades artesanales (como tejer) para calmar su mente; reconectar con su niña interior o redescubrir las virtudes de su madre y aprender a valorarla, pueden ser excelentes maneras de integrar sanamente este arquetipo. 

Ejemplos de mujeres Atenea

Actualmente, hay muchos ejemplos de Atenea ya que las mujeres hemos permeado los espacios de trabajo remunerado, de la política, del comercio, de la academia y del mundo militar. Mujeres como Hillary Clinton y Angela Merkel son perfectos ejemplos de este arquetipo. Lo interesante es observar cómo se han ido “suavizando” con el tiempo, lamentablemente se dan esas transformaciones gracias a experiencias muy traumáticas o dolorosas (como la muy mediatizada infidelidad de Bill Clinton a Hillary Clinton). 

El trabajo con los arquetipos femeninos

Dependiendo en qué etapa de la vida estemos y cuánto hayamos integrado este arquetipo en nosotras, va a ser el grado en el que vamos a vivir y expresar a Atenea. El desafío es integrar a las 7 diosas a lo largo de nuestras vidas con el fin de conocernos, vivir más plenas, contentas con nosotras mismas y las personas que nos rodean. 

En las asesorías y workshops que realizo, trabajamos con estos arquetipos porque conocer la propia psique ayuda a conectar con a propia esencia, los gustos, los deseos y motivaciones, y por supuesto, con el propio estilo.

¿Se sienten identificadas en algún aspecto? ¿Qué creen que pueden integrar de este arquetipo? 

Lo importante es observarse y descubrir el propio camino a recorrer. No hay nada correcto o incorrecto, solo hay caminos personales e intransferibles…

Si quieres saber exactamente que son los arquetipos femeninos, te sugiero leer el artículo Arquetipos Femeninos: las diosa que habitan en ti de mi blog!

Una vez que una mujer Atenea cambia su forma de pensar, cambia su manera de relacionarse con los demás.

Jean Shinoda Bolen: Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina

Arquetipos Femeninos: las diosas que habitan en ti

¿Conoces a Hera, Afrodita o Atenea? ¿Qué características tenía cada una de estas diosas griegas? ¿Te acuerdas?

Cada una de estas diosas representa uno de los 7 arquetipos femeninos que cada mujer tiene dentro de su psique. Pero lo primero es lo primero: ¿Qué es un arquetipo?

Los arquetipos son representaciones personales y culturales que están presentes en todos nosotros. Los podemos encontrar en los cuentos, leyendas y mitos, y activan un proceso de transformación interna en donde nos es posible comprender mejor nuestros dones y capacidades así como nuestras limitaciones. Conociendo nuestros arquetipos internos, podemos avanzar mejor en nuestro camino hacia la realización personal.

Queramos o no, los arquetipos están presentes en nuestras psique, y los vivimos en las diferentes etapas de vida: sea viviendo el arquetipo de la mujer trabajadora que es estratégica y usa su intelecto (Atenea), la madre abnegada que hace todo por sus hijos (Deméter), la hija que no sabe lo que quiere (Perséfone), la esposa celosa y vengativa cuando la provocan (Hera), la mujer seductora y libre (Afrodita), la ama de casa feliz con su hogar convertido en su templo (Hestia) o la feminista que cuida los derechos de las mujeres que considera hermanas (Artemisa).

Cada uno de los arquetipos tiene una expresión sana y otra que está en desequilibrio, si sabemos identificarlas, podremos adecuar nuestra conducta y equilibrar la expresión del arquetipo, lo cual tiene beneficios directos en nuestras vidas.

Una mujer que está muy identificada con Atenea, valora en demasía el intelecto y puede tener dificultades en sus relaciones con otras mujeres, no dejando espacio para la dulzura y sutileza de Hestia, o el disfrute de Afrodita. Como en todo, los extremos son el problema. Una buena dosis de estrategia y uso del intelecto en el ámbito del trabajo está excelente, sin embargo, también es bueno dejar espacio para el disfrute y la sensualidad en otras áreas de la vida.

Por lo tanto, si trabajamos con los diferentes arquetipos, podemos integrarlos mejor en nosotras, porque la idea es conocerse lo mejor posible y desarrollar aquellas características de las que no tenemos conciencia o nos cuesta mucho trabajo reconocer, para ir encontrando un equilibrio, nuestro equilibrio como mujer, para estar y sentirnos mejor.

En mi asesoría «Conecta con tu Bella Auténtica» revisamos los arquetipos y trabajamos con aquellos que quieras explorar o equilibrar, entregándote herramientas prácticas para usarlas en el día a día.

Uno podría preguntarse: ¿Pero qué tienen que ver los arquetipos femeninos con el coaching de clóset que yo realizo? Conocer la propia psique ayuda a conectar con la propia esencia, los propios gustos, los deseos y motivaciones, y, por supueso, con el propio estilo. El primer paso para revisar el clóset es CONOCERSE. Si se fijan en las fotos de los desfiles, cada diseñador tiene su estilo, a pesar de que los 3 eligieron como tema las diosas griegas, cada uno las expresó A SU MANERA. Lo mismo pasa con nosotras, nuestro clóset debe estar acorde a nuestro estilo, etapa de vida y metas que nos hemos puesto. Cuando no existe esta coherencia, hay un desequilibrio y sentimos que «no tenemos nada que ponernos».

Todas las diosas son patrones potenciales en la psique de todas las mujeres, aunque en cada mujer concreta algunos de estos patrones estén activados y otro no.

Jean Shinoda Bolen: Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina