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Gilmore Girls: 3 generaciones de un linaje femenino marcado por la relación arquetípica Deméter – Perséfone

Lorelai, Rory y Emily Gilmore

Si no has visto esta serie y te interesa explorar las relaciones madre – hija, ¡hazlo ya! Esta serie, que partió el año 2000 y s extendió por 7 temporadas, es una joya en ese sentido ya que profundiza con humor negro y momentos muy emotivos los altibajos de lo que es la relación entre 3 generaciones de mujeres, mostrando un mundo imperfecto con el que podemos identificarnos fácilmente.

En este artículo no pretendo hacer un análisis exhaustivo de cada personaje sino que más bien dar impulsos de reflexión sobre aspectos que pude identificar a medida que fui viendo la serie y la posterior miniserie. Me encantaría saber tus impresiones y te dejo invitada a comentarlas bajo este artículo para ir enriqueciendo estos análisis arquetípicos de personajes de series y películas.

Emily Gilmore

Emily Gilmore: una Hera de tomo y lomo

Emily Gilmore es la madre de Lorelai y está casada con Richard. Es la esposa por excelencia: se hace cargo de llevar la casa, organizar eventos sociales y de mantener feliz a marido. Toda su vida gira en torno a las actividades, deseos y decisiones de su marido. Tiene un gran carisma y poder personal que la lleva a lograr todo lo que se proponga. Su forma de ver al mundo es conservadora y busca mantener las tradiciones y estructuras del mundo aristocrático al que pertenece. Su manera de demostrar afecto es solucionando los problemas ajenos según sus propias formas de ver la vida. Tiene una necesidad muy grande de sentir el control sobre su hija; si pudiese decidir cada aspecto de la vida de ésta, sería muy feliz.

Su predisposición intrínseca: Hera

Su meta en la vida fue casarse y organizar su vida alrededor de su marido. Se siente muy bien organizando eventos sociales, el status es muy importante y lo cuida por sobre todo – hasta que fallece su marido.

Su entorno familiar y los acontecimientos: Deméter

Su hija lo es todo y trata de integrarla a su vida, sin éxito. Apenas siente que la está perdiendo, inventa una excusa para mantenerla cerca. La manipulación emocional le es natural. Cuando su hija decide emprender su propio camino, cae en profunda depresión y nunca llega a superar ese momento, ni a perdonar a su hija por esa decisión.

Lorelai Gilmore

Lorelai Gilmore: una Artemisa que se construye a si misma

Lorelai Gilmore es la hija de Emily y madre de Rory. Se construye a sí misma de forma autónoma, criando sola a los 17 años a una hija y proveyendo de techo y comida para las dos. Valora las amistades con otras mujeres y está siempre para apoyarlas. No ve a las mujeres como enemigas, ni siquiera sus “rivales amorosos”. La figura de su madre ejerce un rol restrictivo sobre ella, dictando qué es correcto y cómo debería hacer mejor las cosas. Su constante conflicto con la autoridad de sus padres la lleva a buscar formas de escapar de su yugo: embarazo adolescente, vivir lejos, no depender económicamente de ellos.

Su predisposición intrínseca: Artemisa

Su carácter natural es de una mujer que necesita libertad y cuidar su independencia. Se siente muy bien en compañía de mujeres y busca apoyo y entrega contención. Las considera hermanas y no rivales.

Su entorno familiar y los acontecimientos: Perséfone

Se valora ser conservador, seguir la etiqueta y protocolos sociales de la clase alta. Su madre controla todo lo que hace y se vuelve asfixiante. La única manera se escapar de esta cárcel es a través de su embarazo (una transformación profunda). Le cuesta enfrentar las críticas a su madre y se siente pequeña e impotente.

Rory Gilmore

Rory Gilmore: una Atenea enfocada en su carrera

Rory Gilmore es la hija de Lorelai. Su nombre en realidad también es Lorelai, sin embargo, nunca lo usa. Crece junto a su madre alejada de sus abuelos y del mundo aristocrático, desarrollando un gran interés por la lectura y los estudios. Disfruta de una infancia llena de amor y cariño, todo el pueblo se encariña con estas «Gilmore Girls». Su relación con su madre es muy cercana, ésta es su mejor amiga, confidente y consejera, además de cómplice de muchas payasadas y aventuras. Ya de adolescente comienza a desarrollar una relación con sus abuelos maternos, accediendo a este otro mundo lleno de lujos, etiquetas y tradiciones aristocráticas. Actúa en un principio como «buffer» entre su abuela y su madre, entendiendo la complejidad de esa relación.

Su predisposición intrínseca: Atenea

Sus estudios lo son todo: su pasatiempo es leer y tiene pensado ir a Harvard desde chica. Sabe discutir y sus listas de “pro y contra” son archiconocidas para tomar toda decisión importante. Su objetivo es convertirse en una gran periodista.

Su entorno familiar y los acontecimientos: Perséfone

Ser hija de Lorelai pareciera ser lo mejor: parecen amigas, se lo cuentan todo y hay una gran complicidad. Sin embargo, cada vez que Rory está viviendo una crisis y se siente víctima de sus circunstancias, su madre asume el rol materno más tradicional y Rory no lo tolera y se siente abrumada, escapando donde sus abuelos.

La relación entre Emily y Lorelai

Siendo Lorelai una niña ya expresaba su rebeldía o incomodidad frente a las estructuras aristocráticas que la rodeaban: no le gustaban lo vestidos con vuelitos, ni aprender de protocolo o etiqueta, menos le atraía participar de las presentaciones en sociedad. Lorelai tiene una predisposición intrínseca hacia la simpleza, lo auténtico y significativo – lo que obviamente chocaba de frente con lo que valoraban sus padres conservadores. Su madre actúa como una madre severa, castigadora y crítica frente a las «locuras» de su hija. Lorelai fue sintiéndose cada vez más como outsider y ahogada por esta madre devoradora que no la dejaba respirar libremente.

Así, la relación con su madre fue mermándose paulatinamente hasta el gran quiebre: Lorelai queda embarazada a los 17 años. Todo el futuro previsto para ella (estudios, matrimonio planificado) queda aniquilado. La única solución posible era que Lorelai se casara con Chistopher, quien formaba parte de este círculo adinerado. Sin embargo, Emily queda destrozada luego de que su hija escapara de la noche a la mañana sin volver en años rechazando de esta manera la «solución» planificada por sus padres. La serie comienza justamente cuando Lorelai se ve obligada a volver a contactarse con sus padres y a lo largo de la serie se ve reflejado el resentimiento guardado por Emily porque su hija no vivió la vida que su madre consideraba correcta.

Esta relación se ve claramente influida por los arquetipos de Deméter – Perséfone ya que Emily se convierte en esa madre asfixiante que no deja expresarse libremente a su hija, la critica constantemente y decidiendo la vida que deba llevar ésta. La única posibilidad para Lorelai es alejarse de su madre para poder ser ella misma, por lo que el embarazo y su huida se convierten en su grito de libertad e independencia.

Posteriormente, cuando Lorelai se ve obligada a volver a casa de sus padres (las cenas de los días viernes a cambio del pago del colegio de Rory), Emily vuelve a su rol de madre controladora y enjuiciadora, y Lorelai cae nuevamente en el patrón de impotencia frente a esos embates de su madre. Sin embargo, algo ha cambiado: Emily tiene muy claro que no quiere volver a perder a su hija (ni a su nieta) y Lorelai ha construido una vida por si misma alejada del yugo de su madre, lo cual permite observar cómo se va acomodando esta relación y cómo cada personaje va expresando sus necesidades y poniendo sus límites. Todo mezclado con malos entendidos y prejuicios pero esta serie no pretende mostrarnos un mundo perfecto sino humano. Los momentos de vulnerabilidad (enfermedad o separaciones) obligan a madre e hija a bajar sus defensas y permiten que ambas mujeres se abran a comprender que de base existe el amor entre ellas, suavizando temporalmente y paulatinamente su relación.

La relación entre Lorelai y Rory

Ellas son las protagonistas de la serie y su relación a primera vista es envidiable: Rory tuvo todas las libertades que Lorelai hubiese querido en su infancia y adolescencia, fue criada como una mujer independiente y sus deseos o necesidades fueron respetados. El pueblo en que viven es testigo de la complicidad y amor entre ambas. Todas quisiéramos tener a una madre como Lorelai: abierta, divertida, cariñosa, confiable y respetuosa. Sin embargo, a medida que Rory va creciendo y va descubriendo el mundo del cual escapó su madre, se puede entrever que Lorelai acepta la independencia de su hija cuando ésta sigue la misma visión de mundo que ella. Cada vez que Rory quiere experimentar otras realidades, Lorelai tiene que hacer todo un trabajo autoreflexivo de aceptación de la voluntad de su hija: para no caer en el mismo patrón controlador que su madre.

Rory quiere participar en un baile de presentación en sociedad, decide estudiar en Yale en vez de Harvard y deja la universidad por un tiempo, todas cosas que Lorelai nunca pensó que su hija haría. Pero se da cuenta que su hija es un ser independiente y que la independencia no tiene un solo color. Lo que salva esta relación es la buena comunicación y la comprensión de Lorelai de que su hija necesita vivir su propia vida, sea la que fuese.

Aún cuando Lorelai y Rory caen en el patrón de Deméter – Perséfone, la experiencia de Lorelai con su propia madre le da la sabiduría necesaria para no repetir los mismos errores, o al menos estar abierta a corregirlos y respetar la voluntad de su hija. Como la serie termina en un momento clave para Rory (donde se repite la historia), no sabemos qué camino elegirá. Pero lo que sí sabemos, es que cuenta con su madre para lo que sea.

Las Diosas habitan dentro de nosotras

Si te diste cuenta, traté de identificar aquel arquetipo que cada mujer tenía como predisposición intrínseca y aquel que fue preferido o provocado por el entorno y los acontecimientos en la vida de estos personajes. Si analizas tu propia historia, tal vez podrías identificar aquellas Diosas que ya han encontrado la manera de expresarse en tu vida. Espero que estos análisis aporten en ese sentido.

¿Y con qué me quedo respecto de esta serie?

Creo que una de las tantas conclusiones que podemos sacar de Gilmore Girls es que saber respetar las necesidades y la expresión genuina de cada ser, y sobre todo, de nuestros cercanos, es un paso para establecer relaciones sanas y criar personas independientes y genuinas.

¿Con qué te quedas tú? Puedes comentar debajo de este artículo o en la publicación de Instagram.

Gracias por leer,

Fran España

Desperate Housewives: los arquetipos femeninos detrás de los personajes principales

El año 2004 debutó la serie «Desperate Housewives» (Amas de casa desesperadas) que logró ser emitida por 8 temporadas siendo todo un éxito televisivo. Y aunque esta serie es bastante tétrica y tórrida, sus personajes me parecen bastante interesantes para analizarlos según los 7 arquetipos femeninos con los que trabajo.

Disclaimer: usaré partes de la historia y algunas situaciones para ejemplificar las características de los arquetipos femeninos, por ningún motivo pretendo realizar un análisis exhaustivo de los personajes aquí nombrados.

Las apariencias engañan

El contexto es un barrio residencial de estrato social alto, en una calle ficticia llamada Wisteria Lane. Se narran las vidas de varios vecinos (sobre todo de los 4 personajes principales) que resultan ser todo lo contrario de lo que pretenden mostrar hacia afuera. Repasemos entonces los personajes más importantes.

Susan Meyer (Delfino): una Perséfone en constante peligro

Este personaje se nos presenta como la mujer ingenua, de buen corazón, que resulta a veces demasiado flexible en su postura: una eterna damisela en peligro. A lo largo de la serie podemos ver cómo las personas que la rodean, desde amigas a parejas, siempre salen a su rescate y asumen responsabilidades que son de ella. No le cuesta trabajo delegar su poder de decisión ni echarle la culpa a todos menos a sí misma de las cosas que «le pasan». Es ilustradora de cuentos infantiles, lo que demuestra su facilidad de mantenerse en una realidad paralela, ensoñada, ideal; hasta podríamos decir que prefiere evadir el mundo real ya que las decisiones son abrumadoras para ella. Ella realmente cree en el «felices para siempre» y busca a su príncipe azul en todas su parejas. Suele estar tan metida en su mundo que por estar despistada y reaccionar de forma impulsiva, provoca accidentes (quemando casas e incluso llegando a matar a personas). Su vestimenta está muy acorde con el personaje: una mezcla entre lo juvenil y sensual.

Lynette Scavo: una Atenea obligada a ser madre

Aunque pudiese ser una perfecta Deméter (por ser el arquetipo de la madre), la verdad es que no representa a ese arquetipo cálido y nutricio de la madre. Ella dirige a su familia de 5 cinco hijos y marido como una empresa: tiene voz de mando cuando es necesario, organiza la rutina, sabe qué y cuándo debe hacerse cada tarea y tiene reglas muy claras en la casa. Sin embargo, sigue los cánones establecidos de una sociedad patriarcal, y cuando queda embarazada, se queda en casa para criar a sus hijos. Claro que después de un tiempo siente la necesidad de trabajar, de usar su mente brillante para algo más que cocinar y cambiar pañales, lo que provoca un gran conflicto con su marido. Lynette es mucho más competitiva que su marido y a lo largo de la serie ella va revelando su carácter fuerte y sagaz. En cuanto a su estilo de vestimenta, es perfecta para una mujer Atenea: ropa práctica y de buena calidad.

Bree van de Kamp: una Hestia exagerada con toques de Hera

Conocida por ser la perfecta ama de casa y podría representar en cierto sentido al arquetipo de Hestia. Su casa es el perfecto reflejo de esta diosa porque hace de su hogar un templo: belleza, orden, limpieza. Lamentablemente, está exagerado en Bree ya que más bien pareciera tener un trastorno obsesivo compulsivo que una dedicación amorosa hacia su hogar. Puede que sea una mezcla con el lado B de Hera (el arquetipo de la esposa), ya que es muy rígida y controladora en su vida diaria, tanto consigo misma como con los otros. Ella se cuida mucho del «qué dirán», dejando entrever una neurosis social gigante. Muy conservadora y obsesionada con los buenos modales, suele ser una excelente anfitriona pero carece de la calidez hogareña. Su vestimenta es muy pulcra, de colores neutros, nada llamativo – sin embargo, refleja una elegancia digna de una mujer Hera.

Gabrielle Solís: una Afrodita de tomo y lomo

Este personaje es el más sensual de todos. Se viste de forma muy provocativa, le gusta la ropa y la vida lujosa. Tiene amoríos y no piensa en las consecuencias. Tampoco tiene problemas en expresar sus deseos, ella va por lo que quiere y normalmente todo le resulta con su encanto. Cuando conecta con el amor, podemos apreciar el lado más amable de este personaje ya que muestra su bondad y corazón noble. En algún momento, nos enteramos que en su infancia sufrió una violación y ella decide no quedarse en el estado de víctima, saliendo de la pobreza y de la vulnerabilidad con ayuda de sus encantos físicos, haciendo su carrera como modelo. Su estilo de vestir es coherente con el de una mujer Afrodita: muchos vestidos y faldas de telas livianas, blusas con escote y accesorios que acentúan su belleza.

¿Con cuál de estos personajes te identificas más?

En todas las series y películas podemos vernos reflejadas en algún momento por los personajes, ya que ineludiblemente se vuelven espejos de nosotras. Tal vez no de la misma manera (espero que no), pero sí de forma general y arquetípica.

No nos olvidemos que los arquetipos son pautas de comportamiento inconscientes presentes en todos los seres humanos y que en cada mujer habitan Artemisa, Atenea, Hestia, Deméter, Perséfone, Hera y Afrodita.

Si te gustan estos análisis cuéntame qué te parecen y cuál debería ser la próxima serie a analizar. Y si necesitas un breve resumen de lo que son los arquetipos, puedes revisar el artículo: Arquetipos Femeninos: las Diosas que habitan en ti

Las diosas vírgenes: autonomía por sobre todo

Sentirte completa en ti misma te conecta con tu poder personal como mujer

Fran España

Marzo, Abril y Mayo fueron los meses en los que hemos estado trabajando con los arquetipos de Artemisa, Atenea y Hestia, las tres diosas vírgenes según la clasificación de Jean Shinoda Bolen.

Vírgenes, no porque nunca hayan tenido relaciones sexuales, sino porque nunca perdieron su independencia ni fueron vulneradas físicamente ni emocionalmente por otro. Artemisa y Atenea, representantes de aquellas mujeres que viven su independencia hacia afuera, sea en su activismo o su trabajo; y Hestia, viviendo esa autonomía en su mundo interior, no dependiendo de las opiniones de otros ni de las exigencias externas.

Cada una de ellas tiene sus características y nosotras, las mujeres, tenemos partes de cada una, aún cuando el arquetipo no se haya activado en nosotras. De hecho, muchas veces, cuando no estamos conectadas con alguna de las Diosas, la proyectamos afuera: nuestra madre, hermana, mejor amiga, etc. – amamos y admiramos esas características (o incluso nos dan envidia) o también, nos producen rechazo y nos enfadamos o juzgamos a las mujeres que expresan estas características.

Por eso es tan importante conocerse porque podemos transformar ese rechazo o juicio en comprensión y aceptación de la realidad y verdad de las mujeres que nos rodean. E, internamente, nos alivia integrar esas partes que no aceptamos de nosotras. Porque lo queramos o no, todas las Diosas habitan dentro de nosotras…

Atenea también vive en ti…

La Autonomía, entendida como esa certeza de «soy suficiente y yo tengo el poder de crear lo que quiero», es algo que muchas mujeres están llamadas a desarrollar a lo largo de sus vidas. Tal vez, porque vivieron experiencias que las dejaron en un estado de víctima eterna o de adolescente irresponsable, no asumiendo la propia responsabilidad de su propia vida y externalizándola constantemente hacia otras personas o eventos que «les sucedieron».

Suena muy brutal dicho de esta forma porque hay hechos que pueden ser muy traumáticos y no sentirse víctima es prácticamente imposible. Y está bien que sea así. Cada una con su proceso, sus tiempos y, cada una, con su decisión. En un próximo blogpost profundizaré más en las Diosas Vulnerables, ya que este tema es imposible tratarlo como «un párrafo más».

Siguiendo con las Diosas Vírgenes…

Otras mujeres están muy conectadas con su autonomía, sobre todo las mujeres de las nuevas generaciones que han tenido la posibilidad de ver que otro mundo es posible, que las mujeres pueden ser autosuficientes y desempeñarse en cargos que antes estaban destinados solo a hombres. Y que son capaces de generar sus propios recursos y destinando tiempo y energía en su propio desarrollo profesional.

Atenea, la mujer guerrea que sale a conquistar en el mundo laboral
(Jessica Pearson, serie «Suits»)

Mujeres que han podido sacar la voz por sus compañeras agredidas, de provocar con nuevas formas de relacionarse entre hombres y mujeres, así también entre mujeres; e instalar el feminismo como posibilidad de otro tipo de convivencia en nuestro mundo.

Artemisa, la mujer que empodera a otras mujeres
(Frankie, serie «Grace and Frankie»)

Y, por último, mujeres que saben que deben cuidar su propia energía, y han aprendido a elegir a estar a solas sin vivirlo como soledad sino como un momento para «estar consigo mismas». Es en esos momentos en que contemplamos las cosas simples de la vida, conectamos con nosotras mismas y podemos llegar a comprensiones muy importantes para nuestras vidas.

Hestia, la mujer que se toma su tiempo a para estar a solas
(Grace, serie «Grace and Frankie»)

Cualquiera de estos arquetipos femeninos está siendo más valorado en estos tiempos, cosa que hace 60 años atrás era muy diferente: era el tiempo de las Diosas Vulnerables – la esposa, la madre y la hija.

Por eso, para muchas mujeres aún hay aspectos a descubrir de las Diosas Vírgenes porque vivir su energía es algo nuevo, sobretodo vivirla de forma sana, sin perder el equilibrio con el masculino.

Te invito a que explores estas Diosas en ti misma, sea porque sientas que quieres desarrollar más tu autonomía, o porque a veces te desequilibras y te vas al extremo («no necesito a nadie», «todo lo tengo que hacer sola»).

En los Workshops de Danza de cada mes estaré trabajando una Diosa en particular (y tal vez a futuro alguna combinación interesante de Diosas). Pronto podrás estudiar autónomamente a estas Diosas – ¡así que atenta en Instagram donde avisaré a tiempo de las próximas cosas que he creado para ti!